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Bienvenidos!! Somos estudiantes del Profesorado de Biología y como parte de la materia "Tecnología de la Información y la Comunicación" hemos creado este blog sobre el Alzheimer, nuestro objetivo es aprender a administrar esta herramienta tecnológica para poder utilizarla en nuestra futura tarea docente y proporcionar información sobre esta enfermedad. Esperamos les guste y compartan sus opiniones e inquietudes!!
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jueves, 27 de octubre de 2016
Aquí dejamos un link para que vean un testimonio verídico de un familiar que convive con el alzheimer. Muestra de manera cruda las vicisitudes en la vida de una niña cuando se convive con una persona enferma de alzheimer. Se puede observar la pérdida progresiva de la memoria hasta el punto en el que la persona enferma desconoce a sus seres queridos con los que convive a diario.
¿De que se trata el Alzheimer?
El Alzheimer es una alteración neurodegenerativa primaria que
suele aparecer a partir de los 65 años, aunque también puede presentarse entre
gente más joven. Cuando una persona padece la enfermedad de Alzheimer, experimenta
cambios microscópicos en el tejido de ciertas partes de su cerebro y una
pérdida, progresiva, pero constante, de una sustancia química, vital para el
funcionamiento cerebral, llamada acetilcolina. Esta sustancia permite que
las células nerviosas se comuniquen entre ellas y está implicada en actividades
mentales vinculadas al aprendizaje, memoria y pensamiento.
El Alzheimer se produce debido a la reducción de la producción
cerebral de acetilcolina (un neurotransmisor), lo que provoca a un
deterioro en el rendimiento de los circuitos colinérgicos del sistema cerebral.
Es difícil determinar quién va a desarrollar la enfermedad de Alzheimer,
puesto que se trata de una alteración compleja, de causa desconocida, en
la que, al parecer, intervienen múltiples factores. Estos son algunos de los
elementos que pueden aumentar las probabilidades de padecer esta patología.
- Edad: suele afectar a los mayores de 60-65
años, pero también se han dado casos entre menores de 40. La edad media de
diagnóstico se sitúa en los 80, puesto que se considera que el mal de
Alzheimer es una enfermedad favorecida por la edad.
- Sexo: las mujeres lo padecen con más frecuencia,
probablemente, porque viven más tiempo.
- Razas: afecta por igual a todas las razas.
- Herencia familiar: la enfermedad de Alzheimer
familiar, una variante de la patología que se transmite genéticamente,
supone el 1 por ciento de todos los casos. No obstante, se estima que un
40% de los pacientes con Alzheimer presenta antecedentes
familiares.
- Factor genético: varias mutaciones en el
gen de la proteína precursora de amiloide (APP), o en el de las
presenilinas 1 y 2. También podría asociarse con mutaciones en el gen de
la apolipoproteína E (ApoE). Esta proteína está implicada en el
transporte y eliminación del colesterol. Según
las investigaciones, la nicastrina activaría la producción del
amiloide beta.
- Factores medioambientales: El tabaco se ha mostrado
como un claro factor de riesgo de la patología, al igual que las dietas
grasas. Por otra parte, pertenecer a una familia numerosa también parece
influir en el riesgo de Alzheimer.
Síntomas
En principio surgen pequeñas e imperceptibles pérdidas de memoria, pero
con el paso del tiempo, esta deficiencia se hace cada vez más notoria e
incapacitante para el afectado, que tendrá problemas para realizar tareas
cotidianas y simples, y también, otras más intelectuales, tales como hablar,
comprender, leer, o escribir.
Síntomas
neurológicos en el paciente
La enfermedad de Alzheimer afecta a la memoria en sus diferentes tipos.
Estos son los deterioros sufridos:
·
Pérdida de memoria a
corto plazo: incapacidad para retener nueva información.
·
Pérdida de memoria a
largo plazo: incapacidad para recordar información personal como el cumpleaños o la
profesión.
·
Alteración en la
capacidad de razonamiento.
·
Afasia: pérdida de
vocabulario o incomprensión ante palabras comunes.
·
Apraxia: descontrol sobre
los propios músculos, por ejemplo, incapacidad para abotonarse una camisa.
·
Pérdida de capacidad espacial: desorientación,
incluso en lugares conocidos.
·
Cambios de carácter: irritabilidad, confusión,
apatía, decaimiento, falta de iniciativa y espontaneidad.
Para prevenir ante
la duda
Las recomendaciones de los expertos se centran fundamentalmente en dos
puntos clave:
- Detección precoz de los primeros síntomas, y ejercitar la memoria
y la función intelectual. Además, mantener una dieta equilibrada, baja en
grasas, protege frente al deterioro cognitivo, además, la vitamina E ejerce un
efecto protector.
- Mantener unos hábitos de vida saludables puede reducir el 40 % de
los casos de Alzheimer, según la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Existen además algunos factores de riesgo no genéticos que pueden
determinar el momento en el que comienza a aparecer el Alzheimer:
·
Nivel educacional: cuantos más años de
formación tenga una persona, más tarde aparecerán los posibles efectos del
Alzheimer, pues el haber estado ejercitando la memoria fortalece el cerebro.
·
Salud cardiovascular: existen
alteraciones del sistema cardiovascular que pueden afectar al sistema cognitivo
de una persona, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la obesidad, la falta de ejercicio físico o el
tabaquismo.
·
Traumatismo cráneo
encefálico: se puede perder conocimiento en el impacto.
·
Depresión: puede favorecer la
aparición del Alzheimer o una enfermedad vascular cerebral.
Dependiendo de la
etapa en que se encuentre el paciente, se dan los siguientes estadios:
·
Estadio Leve: El daño de la
enfermedad todavía pasa desapercibido, tanto para el paciente, como para los
familiares. El enfermo olvida pequeñas cosas, como dónde ha puesto las llaves,
o tiene alguna dificultad para encontrar una palabra. En esta etapa todavía
puede trabajar o conducir un coche, aunque es posible que empiece a
experimentar falta de espontaneidad, de iniciativa y ciertos rasgos depresivos. La capacidad de juicio se reduce y
tiene dificultad para resolver nuevas situaciones y organizar actividades.
Pueden aparecer signos de apatía y aislamiento y cambios de humor.
·
Estadio Moderado: La enfermedad
ya resulta evidente para familia y allegados. El paciente presenta dificultades
para efectuar tareas como hacer la compra, seguir un programa de televisión, o
planear una cena. Ya no es sólo una pérdida de memoria, sino también
de capacidad de razonamiento y comprensión. En esta etapa, el
deterioro avanza con bastante rapidez y los afectados pueden llegar a perderse
en lugares familiares. Además se muestran visiblemente apáticos y deprimidos.
·
Estadio Grave: Todas las áreas
relacionadas con la función cognitiva del paciente se encuentran afectadas.
Pierde la capacidad para hablar correctamente, o repite frases inconexas una y
otra vez. No puede reconocer a sus familiares y amigos; ni siquiera se
reconocen a ellos mismos ante un espejo.
La desorientación es constante. Los pacientes más graves se
olvidan de andar y sentarse y, en general, pierden el control sobre sus
funciones orgánicas. Se olvidad de hechos recientes y lejanos.
Permanecen horas inmóviles sin actividad, y generalmente no pueden andar.
Dejan de ser individuos autónomos y necesitan que les alimenten y les cuiden.
Gritan, lloran o ríen sin motivo y no comprenden cuando les hablan. En su etapa
más grave surgen rigideces y contracturas en flexión, permanecen en mutismo y
pueden llegar a presentar trastornos deglutorios. Muchos de ellos acaban
en estado vegetativo.
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