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jueves, 3 de noviembre de 2016

Decálogo del cuidador del Alzheimer

Para nosotras no es solo importante la atención a la persona que padece Alzheimer, por ésta razón dedicamos éste decálogo a manera de resumen a aquellos que emprenden la tarea de cuidar a un paciente con esta enfermedad.

10 cosas que debes saber antes de convivir con el Alzheimer

Para vivir con una persona con una enfermedad degenerativa como el Alzheimer, hay que estar preparado mentalmente y bien formado en el trato de personas mayores pero no siempre es así, estos 10 consejos son para esas personas que no están bien preparadas pero están dispuestas a hacerlo ya sea por tratarse de un caso familiar o por necesidad. 

Estos son algunos consejos y cosas que te tienes que plantear para poder hacer frente a la situación y que la convivencia se pueda llevar de la mejor forma posible
1.- ¿Crees que eres una persona paciente? 
La primera pregunta que debes hacerte es si tienes esa gran virtud, la paciencia. Ser una persona paciente puede ayudarte mucho a aguantar el día a día y aún así debes tener clara una cosa, los limites de tu paciencia serán probados día si y día también, de diferentes maneras, colores y sabores! A si que volveremos a plantearnos esta pregunta ¿crees que eres una persona muy muy muy paciente? sino es así da la vuelta y corre pues sufrirás tú y sufrirá el enfermo.
2.- El tiempo no lo cura todo
Que no te engañen, el tiempo no lo cura todo, no esto, más bien es al revés, a cada minuto que pasa esta empeorando y si ya estas conviviendo con la persona será difícil que te des cuenta, pero tenlo en la mente, lo que pienses que no puede pasar hoy, puede pasar mañana. Así que vigila todo lo que puedas, cocina, gas, llaves, dinero, higiene… y mil cosas más que hoy no tienes que vigilar y tendrás que vigilar mañana.
3.- Hay una cosa que si hace el tiempo
O mejor dicho la experiencia. Si crees que no sabes nada no te asustes, con el tiempo aprenderás muchos trucos que te facilitaran el día a día y protegerán a la persona que cuidas. La experiencia te hará saber hasta por donde van los tiros por solo un gesto o una cara.
4.- Un santuario, una guarida
Debes tener tu espacio, a ser posible un espacio que no sea compartido y que puedas cerrar. Un sitio donde poder descansar sin tener que estar pendiente de los problemas que ocurren a unos metros (aunque solo sea por unos minutos), un sitio donde puedas guardar las cosas, esas cosas que de no estar bien guardadas desaparecerán misteriosamente.
5.- Un par de ojos más, nunca vienen mal
Tener una persona de confianza cerca es un amuleto, cuídalo y no lo pierdas, una persona que pueda echar un ojo cuando tu no estás o que simplemente tenga una copia de tus llaves, te puede sacar de muchos problemas.
6.- La persona enferma dice la verdad
Cuando una persona enferma de Alzheimer defiende una postura debes saber que para esa persona la única verdad es la que esta en su cabeza, si dice que hace días que no te ve, que no ha hecho esto o aquello, que esa cosa que le repites día si y día también es la primera vez que lo escucha, no intentes convencerla de lo contrario, tiene tanta razón como tú, pues en su cabeza no existe tu versión.
7.- No luches contra algo a lo que no puedes vencer
El desgaste mental que supone pensar que puedes hacerle ver que esta enfermo y que necesita ayuda es enorme, no lo intentes, es inútil, solo servirá para que poco a poco te desgastes, para esa persona no existe ningún problema,  su realidad va a parte de la del resto del mundo. Darle la razón aunque no la tenga puede hacer que te evites muchos quebraderos de cabeza.
8.- No es la misma persona
Debes hacerte a la idea de que la persona que conocías o que las personas que la conocían te han contado ya no existe o esta muy lejos de parecerse, puede que queden algunos rastrojos de aquello, pero la enfermedad le ha cambiado, es más fácil intentar aceptarlo e intentar darle todo el cariño que puedas, intenta no olvidar que dentro de esa mentalidad de sin sentidos sigue estado una persona, que como cualquier otra, necesita de todo el cariño que le puedas dar.
9.- Las manías valen por dos
Si ya dicen que a las personas mayores las manías se les agravan, no pienses que se va a olvidar de estas, al menos no al principio, parece que las manías están arraigadas en lo mas profundo de su cabeza y es de las últimas cosas que la enfermedad piensa llevarse.
10.- Por último tienes que saber que ¡no es nada personal!
Es importante saber que la mayoría de las cosas que puedan salir por su boca no son personales, sino producto de esa degeneración mental. Si te tomas todo lo que pueda decir de forma personal estas acabado. Le has robado, le has envenenado, te estás intentando quedar con su casa y mas cosas que mi mente ha querido borrar… ya sabes, no lo dice la persona sino la enfermedad


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Para reflexionar


Este es un video conmovedor que ilustra de manera sencilla el dicho que todos escuchamos alguna vez: "Las personas cuando llegan a la ancianidad vuelven a ser como niños" y ahora los hijos son quienes deben tener paciencia con ellos. Esperamos que se toman el tiempo para verlo y captar el mensaje que no es otro mas que: Se paciente con las personas que lo fueron contigo, ámalas y acompañalos tambien como ellos lo hicieron un dia y seguro lo seguiran haciendo desde su nuevo lugar de inocencia.

Ejercicios para no olvidar



El ejercicio de la memoria y de la actividad intelectual no tiene por qué ir parejo al nivel de educación o cultural de la persona. La Prueba de los siete minutos se utiliza para la detección precoz de la enfermedad, e indaga en las zonas que con más frecuencia aparecen alteradas en el mal de Alzheimer: la orientación, memoria, percepción visual y lenguaje. La prueba se divide en varias áreas:

·         Orientación: Pide a la persona de la que sospecha estar afectada, que identifique en que día, mes y año se encuentra. El grado menor de error es confundirse en el día de la semana o el día del mes, el mayor, una confusión en el mes o el año.
·         Memoria: El sujeto observado tiene que identificar 16 figuras presentes en 4 láminas de imágenes diferentes. Debe indicar qué tipo de objeto o figura ha de buscar. Cuando haya identificado correctamente el objeto, se guarda la lámina y se saca otra, sobre la que se pregunta otro objeto. Al identificar las 16 figuras, se le hace descansar, pensar en otra cosa y después, se le pide que repita las 16 figuras y objetos identificados que pueda recordar.
·         Percepción visual: pide el dibujo de un reloj, con las manecillas marcando las cuatro menos veinte. Valora el resultado, según la corrección del dibujo.
·         Lenguaje: Para evaluar la fluidez oral, tiene que nombrar todos los animales que pueda en un minuto.
La Fundación del Cerebro y la Fundación Española de Enfermedades Neurológicas dan en forma de conclusión una serie de medidas preventivas que se pueden llevar a cabo teniendo en cuenta todo lo mencionado anteriormente:
·         Mantener un control de los factores de riesgo vascular.
·         Llevar un estilo de vida saludable, siguiendo una dieta como la mediterranea y evitando las grasas saturadas, o realizar ejercicio físico durante al menos dos horas a la semana.
Favorecer la actividad cognitiva con actividades como hablar varios idiomas, tocar instrumentos musicales, leer, estudiar una carrera, realizar actividades en grupo o practicar juegos intelectuales como el ajedrez.


jueves, 27 de octubre de 2016

Aquí dejamos un link para que vean un testimonio verídico de un familiar que convive con el alzheimer. Muestra de manera cruda las vicisitudes en la vida de una niña cuando se convive con una persona enferma de alzheimer. Se puede observar la pérdida progresiva de la memoria hasta el punto en el que la persona enferma desconoce a sus seres queridos con los que convive a diario.

                                                    https://www.youtube.com/watch?v=BQm9i8x3Tng

¿De que se trata el Alzheimer?




Acercamiento a una definición


El Alzheimer es una alteración neurodegenerativa primaria que suele aparecer a partir de los 65 años, aunque también puede presentarse entre gente más joven. Cuando una persona padece la enfermedad de Alzheimer, experimenta cambios microscópicos en el tejido de ciertas partes de su cerebro y una pérdida, progresiva, pero constante, de una sustancia química, vital para el funcionamiento cerebral, llamada acetilcolina. Esta sustancia permite que las células nerviosas se comuniquen entre ellas y está implicada en actividades mentales vinculadas al aprendizaje, memoria y pensamiento.

Las posibles razones que le dan lugar

El Alzheimer se produce debido a la reducción de la producción cerebral de acetilcolina (un neurotransmisor), lo que provoca a un deterioro en el rendimiento de los circuitos colinérgicos del sistema cerebral.
Es difícil determinar quién va a desarrollar la enfermedad de Alzheimer, puesto que se trata de una alteración compleja, de causa desconocida, en la que, al parecer, intervienen múltiples factores. Estos son algunos de los elementos que pueden aumentar las probabilidades de padecer esta patología.
  • Edad: suele afectar a los mayores de 60-65 años, pero también se han dado casos entre menores de 40. La edad media de diagnóstico se sitúa en los 80, puesto que se considera que el mal de Alzheimer es una enfermedad favorecida por la edad.
  • Sexo: las mujeres lo padecen con más frecuencia, probablemente, porque viven más tiempo.
  • Razas: afecta por igual a todas las razas.
  • Herencia familiar: la enfermedad de Alzheimer familiar, una variante de la patología que se transmite genéticamente, supone el 1 por ciento de todos los casos. No obstante, se estima que un 40% de los pacientes con Alzheimer presenta antecedentes familiares.
  • Factor genético: varias mutaciones en el gen de la proteína precursora de amiloide (APP), o en el de las presenilinas 1 y 2. También podría asociarse con mutaciones en el gen de la apolipoproteína E (ApoE). Esta proteína está implicada en el transporte y eliminación del colesterol. Según las investigaciones, la nicastrina activaría la producción del amiloide beta.
  • Factores medioambientales: El tabaco se ha mostrado como un claro factor de riesgo de la patología, al igual que las dietas grasas. Por otra parte, pertenecer a una familia numerosa también parece influir en el riesgo de Alzheimer.
               Síntomas
En principio surgen pequeñas e imperceptibles pérdidas de memoria, pero con el paso del tiempo, esta deficiencia se hace cada vez más notoria e incapacitante para el afectado, que tendrá problemas para realizar tareas cotidianas y simples, y también, otras más intelectuales, tales como hablar, comprender, leer, o escribir.


Síntomas neurológicos en el paciente

La enfermedad de Alzheimer afecta a la memoria en sus diferentes tipos. Estos son los deterioros sufridos:

·         Pérdida de memoria a corto plazo: incapacidad para retener nueva información.
·         Pérdida de memoria a largo plazo: incapacidad para recordar información personal como el cumpleaños o la profesión.
·         Alteración en la capacidad de razonamiento.
·         Afasia: pérdida de vocabulario o incomprensión ante palabras comunes.
·         Apraxia: descontrol sobre los propios músculos, por ejemplo, incapacidad para abotonarse una camisa.
·         Pérdida de capacidad espacial: desorientación, incluso en lugares conocidos.
·         Cambios de carácter: irritabilidad, confusión, apatía, decaimiento, falta de iniciativa y espontaneidad.
Para prevenir ante la duda

Las recomendaciones de los expertos se centran fundamentalmente en dos puntos clave:

- Detección precoz de los primeros síntomas, y ejercitar la memoria y la función intelectual. Además, mantener una dieta equilibrada, baja en grasas, protege frente al deterioro cognitivo, además, la vitamina E ejerce un efecto protector. 

- Mantener unos hábitos de vida saludables puede reducir el 40 % de los casos de Alzheimer, según la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Existen además algunos factores de riesgo no genéticos que pueden determinar el momento en el que comienza a aparecer el Alzheimer:

·         Nivel educacional: cuantos más años de formación tenga una persona, más tarde aparecerán los posibles efectos del Alzheimer, pues el haber estado ejercitando la memoria fortalece el cerebro.
·         Salud cardiovascular: existen alteraciones del sistema cardiovascular que pueden afectar al sistema cognitivo de una persona, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la obesidad, la falta de ejercicio físico o el tabaquismo.
·         Traumatismo cráneo encefálico: se puede perder conocimiento en el impacto.
·         Depresión: puede favorecer la aparición del Alzheimer o una enfermedad vascular cerebral.


Niveles de la enfermedad

Dependiendo de la etapa en que se encuentre el paciente, se dan los siguientes estadios:

·         Estadio Leve: El daño de la enfermedad todavía pasa desapercibido, tanto para el paciente, como para los familiares. El enfermo olvida pequeñas cosas, como dónde ha puesto las llaves, o tiene alguna dificultad para encontrar una palabra. En esta etapa todavía puede trabajar o conducir un coche, aunque es posible que empiece a experimentar falta de espontaneidad, de iniciativa y ciertos rasgos depresivos. La capacidad de juicio se reduce y tiene dificultad para resolver nuevas situaciones y organizar actividades. Pueden aparecer signos de apatía y aislamiento y cambios de humor.
·         Estadio Moderado: La enfermedad ya resulta evidente para familia y allegados. El paciente presenta dificultades para efectuar tareas como hacer la compra, seguir un programa de televisión, o planear una cena. Ya no es sólo una pérdida de memoria, sino también de capacidad de razonamiento y comprensión. En esta etapa, el deterioro avanza con bastante rapidez y los afectados pueden llegar a perderse en lugares familiares. Además se muestran visiblemente apáticos y deprimidos.
·         Estadio Grave: Todas las áreas relacionadas con la función cognitiva del paciente se encuentran afectadas. Pierde la capacidad para hablar correctamente, o repite frases inconexas una y otra vez. No puede reconocer a sus familiares y amigos; ni siquiera se reconocen a ellos mismos ante un espejo. La desorientación es constante. Los pacientes más graves se olvidan de andar y sentarse y, en general, pierden el control sobre sus funciones orgánicas. Se olvidad de hechos recientes y lejanos. Permanecen horas inmóviles sin actividad, y generalmente no pueden andar. Dejan de ser individuos autónomos y necesitan que les alimenten y les cuiden. Gritan, lloran o ríen sin motivo y no comprenden cuando les hablan. En su etapa más grave surgen rigideces y contracturas en flexión, permanecen en mutismo y pueden llegar a presentar trastornos deglutorios. Muchos de ellos acaban en estado vegetativo.